Mucho se habla de ambos y tendemos a indagar en nuestras parejas, usando estos dos términos como sinónimos cuando en realidad son diferentes. ¿Lo sabías?, sigue leyendo y lo descubrirás.

Los tiempos han cambiado y el poder hablar de sexualidad abiertamente es ahora algo muy común, en especial entre parejas, lo que permite entrar en roles muchos más cómodos de experimentación que les ayudan a disfrutar mucho más ese momento de intimidad en donde los fetiches y las fantasías sexuales juegan un papel importante, por eso ahora te vamos a explicar un poco sobre cada una de estas:

¿Qué es exactamente una fantasía sexual?
¿Alguna vez has tenido pensamientos con una persona que se vuelven excitantes y eróticos?, pues la fantasía es eso, es imaginarte situaciones remotas que podrían pasar con una persona que realmente sabes que son difíciles de cumplir, por ejemplo, fantasear que estás teniendo relaciones con un artista famoso en una isla. Otra forma de fantasear es con tu pareja cuando esta esté lejos y es llegarte a imaginar que está cerca de ti y que están haciendo miles de cosas en ese momento en tu casa, en un parque, en una playa, etc. Este último a la vez puede llegar a generar una mayor conexión entre las parejas, en especial a la hora de masturbarse, es el sentir que no necesitas pensar en nadie más que en ella o él, creando un lazo mucho más fuerte en ambos.

Pero aunque las fantasías suelen ser imaginarias e imposibles de cumplir, hay quienes deciden hacerlas realidad, para acabar con esos sueños o pensamientos que llegan a diario a su mente, pero en general estas permanecen en la mente.

¿Y qué es un fetiche sexual?
Por otro lado, encontramos también los fetiches sexuales. Estos a diferencias de las fantasías que se enfoca en personas y lugares, el fetiche se enfoca más en objetos como puede ser unos juguetes específicos de Al-Cielo, uso de tacones, algún tipo de lencería o disfraz, o incluso también pueden llegar a ser ciertas partes del cuerpo que producen una excitación profunda, como pueden ser los pies, las manos, cuello y muchos otros más.

Pero a que no sabías que esto es más antiguo que el sexo, puesto que se sabe que algunos pueblos antiguos utilizaban las partes de los cuerpos de sus enemigos como el pelo o los dientes como fetiches sexuales y amuletos.

Esperamos que ahora tengas más claro la diferencia entre fetiche y fantasía, y que si quieres practicar alguna de estas, que sean consensuadas y que no le hagan daño ni a esa persona ni a ti.

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